La decisión más sabia: Irse pronto | elcato.org
Individual Liberty, Limited Government, Free Markets and Peace - Guadajalara, Zapopá Jalisco, Méco    Libertad individual, gobierno limito, mercados libres y paz
 

Buscar 

Cambio de fuente

Cambia tamaño de las fuentes de la página




Temas de investigación

Enlaces de ElCato.org

Desde el Centro Prensa

Desde LibreMente

Alto al ataque de Israel a Gaza
   por Juan Carlos Hidalgo

Hollywood y el Che
   por Ian Vásquez

El coraje de Tabaré Vázquez
   por Alberto Benegas Lynch

Ver todos


El Comentario de El Cato

VIDEO: El flujo de remesas hacia Latinoamérica cae

Aquí puede escuchar una entrevista a Juan Carlos Hidalgo en Bloomberg. Hidalgo comenta los efectos de la reducción de remesas por sobre las economías de América Latina.

Ver otros audios y videos

iTunesRSS


Destacados

Libertad económica: El mejor camino para enfrentar la crisis

El domingo 9 de noviembre se cumplieron diecinueve años desde la caída del muro de Berlín. Aquí puedes leer el documento firmado por las instituciones que conforman la RELIAL (Red Liberal de América Latina) conmemorando el Día de la Libertad.

LIBRO: Libertad Económica en el Mundo; Informe Anual 2007

Aquí puedes descargar el texto entero de este libro publicado a principios de año por ElCato.org, El Economista (España) y Fraser Institute (Canadá). En este libro podrás encontrar puntajes de libertad económica a nivel mundial así como también un estudio acerca de cómo se esparce la apertura económica.



Cato en la prensa

Gabriela Calderón en El Universo (Ecuador)

Steve Hanke en Excelsior (México)

Daniel Mitchell en Invertia (Venezuela)

Lorenzo Bernaldo de Quirós en El Diario de Hoy (El Salvador)

Daniel Mitchell en El Nuevo Herald (EE.UU.)

 

Cato Institute
1000 Massachusetts Avenue,
N.W. Washington D.C.
20001-5403
Teléfono (202) 842-0200
Fax (202) 842-3490

22 de marzo de 2004

La decisión más sabia: Irse pronto

Aceptar al Cato InstituteAñadir a favoritos
Versión para Imprimir Versión para imprimir

por Christopher A. Preble

Christopher Preble es director de Estudios de Política Exterior del Cato Institute.

Existen tres razones principales para terminar la ocupación militar estadounidense en Irak.

Primero, nuestra presencia militar debilita las fuerzas democráticas liberales en Irak. Puede ser injusto caracterizar al nuevo gobierno de Irak como una marioneta de Estados Unidos, pero ese sentimiento es generalizado. Será más difícil demostrar la legitimidad del gobierno si ésta es vista como dependiente de las fuerzas norteamericanas para su supervivencia.

Segundo, una presencia militar en Irak no es necesaria para proteger los intereses de seguridad estadounidenses y esa presencia es costosa. La administración Bush espera disimular estos costos – entre $3 y $4 mil millones de dólares mensuales- hasta después de la elección de Noviembre. Mientras tanto, se arriesga con socavar la fuerza y credibilidad de nuestras fuerzas armadas al desplegarlas en pequeños grupos. Estos costos se medirán en un reclutamiento y tasas de retención reducidos. Y adicionalmente está el incalculable costo de los muertos y de los heridos.

Finalmente, la ocupación militar de Irak no es simplemente innecesaria y costosa. Es contraproducente en la lucha contra los terroristas que imponen la más grande amenaza para nosotros: al-Qaeda y sus grupos afiliados.

Al retirarse de Irak, Estados Unidos estaría transmitiéndole al mundo, en particular a las poblaciones árabes y musulmanas, que Estados Unidos no tiene planes para tomar control del petróleo del Medio Oriente o de suprimir las aspiraciones pacíficas de la población de la región. La retirada socavaría la credibilidad de la propaganda anti-estadounidense que caracteriza la ocupación como un vehículo para la dominación norteamericana en la región. En otras palabras, Estados Unidos debería salir de Irak porque eso es precisamente lo que los iraquíes quieren y lo que los terroristas temen.

Al mismo tiempo, la administración Bush debe comunicarle al pueblo del Irak: “Nos hemos retirado militarmente de su país, pero eso no significa que ignoraremos lo que hagan. No refugien a al-Qaeda o a otros grupos terroristas anti-estadounidenses o volveremos.”

El mensaje sería incluso más simple y escalofriante para al-Qaeda y los de su clase: “Ahora venimos por ustedes. Nuestra habilidad para encontrarlos y destruirlos –donde sea que estén- se ha incrementado por la eliminación de nuestra costosa y onerosa ocupación en Irak.”

Una salida ordenada de las fuerzas estadounidenses puede ser promocionada por lo que es: una victoria para Estados Unidos e Irak, la conclusión lógica para una acción que removió a un brutal dictador.

Por lo tanto, la administración Bush debería comprometerse a un plan formal para la retirada militar que sacaría todas las fuerzas estadounidenses del país después de un año de la entrega de soberanía política: 1ro. de Julio de 2005.

Traducido por Javier L. Garay Vargas para Cato Institute.