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(21 de octubre de 2008)
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Yon Goicoechea Ganador del Premio Milton Friedman por la Libertad 2008
(24 de abril de 2008)
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El coraje de Tabaré Vázquez
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¿Qué diablos es el mercado?
por Alberto Benegas Lynch
VIDEO: El flujo de remesas hacia Latinoamérica cae

Aquí puede escuchar una entrevista a Juan Carlos Hidalgo en Bloomberg. Hidalgo comenta los efectos de la reducción de remesas por sobre las economías de América Latina.
Libertad económica: El mejor camino para enfrentar la crisis
El domingo 9 de noviembre se cumplieron diecinueve años desde la caída del muro de Berlín. Aquí puedes leer el documento firmado por las instituciones que conforman la RELIAL (Red Liberal de América Latina) conmemorando el Día de la Libertad.
LIBRO: Libertad Económica en el Mundo; Informe Anual 2007
Aquí puedes descargar el texto entero de este libro publicado a principios de año por ElCato.org, El Economista (España) y Fraser Institute (Canadá). En este libro podrás encontrar puntajes de libertad económica a nivel mundial así como también un estudio acerca de cómo se esparce la apertura económica.
Steve Hanke en Excelsior (México)
Daniel Mitchell en Invertia (Venezuela)
Lorenzo Bernaldo de Quirós en El Diario de Hoy (El Salvador)
Daniel Mitchell en El Nuevo Herald (EE.UU.)
Daniel Griswold en El Economista (México)
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19 de febrero de 2001
por Timothy Lynch
Timothy Lynch es director del Proyecto en Justicia Criminal del Cato Institute.
La pelÃcula "Tráfico" muestra una imagen devastadora de la guerra contra las drogas. Su director, Steven Soderbergh, pone a un lado la hipócrita gazmoñerÃa gubernamental y lanza rebeldemente esta pregunta: ¿contra quién va dirigida la guerra contra las drogas?
Michael Douglas hace el papel del recién nombrado zar de las drogas, Robert Wakefield. El reto de Wakefield es darle un nuevo empuje a la guerra. En una reunión privada con su antecesor, un general del ejército, Wakefield se sorprende al enterarse que todos los esfuerzos del general a lo largo de varios años no han logrado hacerle mella al narcotráfico.
El general le explica en privado a Wakefield cómo funcionan los acomodos y los reproches en Washington. Si surge un problema grave, échele la culpa a su antecesor. Si se repite el problema, consiga que lo transfieran a otro cargo.
El director del cuerpo administrativo de la Casa Blanca y sus propios asistentes le aseguran a Wakefield que ellos siempre estarán preparados con sugerencias para darle un giro positivo a cualquier suceso, de manera que la cobertura periodÃstica sea favorable y la gente no pierda la confianza en el avance de la guerra contra las drogas.
La pelÃcula también nos muestra escalofriantes experiencias del narcotráfico en México. Vemos la corrupción reinante desde la perspectiva de un simple agente policial mexicano. Cuando las tropas de un general rodean el vehÃculo del agente, exigiendo que entregue el cargamento de droga que acaba de confiscar, no hay nadie que lo pueda ayudar. Ese agente honrado y valiente trabaja en un ambiente donde la raya que separaba a los policÃas de los ladrones se borró hace tiempo.
Lamentablemente, éste y muchos otros episodios en Tijuana no provienen de la imaginación de los escritores de Hollywood sino de la vida real. El gran impacto de la pelÃcula es su realismo. Las inmensas utilidades generadas por el mercado negro han trasladado fortunas a las manos de gángsteres, las cuales se utilizan para corromper las instituciones latinoamericanas. Por ejemplo, funcionarios aduanales de Estados Unidos fueron sorprendidos en 1991 cuando soldados del ejército mexicano le tendieron una emboscada a un cuerpo policial mexicano que estaba a punto de atrapar un gran cargamento de drogas.
En diciembre de 1996, el zar estadounidense de la droga, el general retirado Barry McCaffrey, alabó públicamente los grandes méritos de su colega mexicano, el general José de Jesús Gutiérrez Rebollo, diciendo que gozaba de una "impecable integridad". A los pocos dÃas Gutiérrez fue arrestado y acusado de corrupción.
La Casa Blanca durante el gobierno de Clinton acomodaba y adornaba los desastres de la guerra contra las drogas de la mejor manera posible. Clinton dijo que el arresto de Gutiérrez era una buena noticia al ser una muestra de la lucha contra la corrupción por parte del gobierno mexicano.
Esta pelÃcula enseña por una parte a las elites polÃticas en Washington hablando en los cócteles sobre el endurecimiento del combate contra las drogas y, por la otra, la labor policial en barrios convertidos en campos de batalla. Los agentes de la DEA arriesgan sus vidas penetrando a las mafias de la droga, mientras los polÃticos le sacan el cuerpo a las consecuencias del fracaso de la guerra.
Cuando la hija de 16 años de Wakefield es detenida, el zar se reúne privadamente con el fiscal y logra se suspendan los cargos. Se trata de otro aspecto realista de la pelÃcula que demuestra la hipocresÃa reinante. Ese fiscal nunca harÃa eso con una muchacha sin conexiones polÃticas. Tal comportamiento "enviarÃa el mensaje equivocado" a nuestra juventud.
La odisea de Wakefield termina al llegar a la conclusión que la guerra contra las drogas es en realidad una guerra contra nuestras propias familias. El director de la pelÃcula cuenta haber entrevistado a muchos policÃas, a quienes les preguntó si acudirÃan al departamento de policÃa en caso de que una hija estuviera envuelta en consumo de drogas. Sin excepción, todos contestaron que no.
El consumo de drogas tiene que ser visto como un problema de salud y de entereza personal, no como un delito. Es decir, tenemos que acabar con la guerra.
Artículo de la Agencia Interamericana de Prensa Económica (AIPE)
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